Después de que los primeros misioneros portugueses y españoles asomaran la cabeza y sus naves evangelizadoras por las costas del lejano "Cipango" hoy conocido como Japón y más de 400 años después del calvario y muerte de San Felipe de Jesús en Japón en 1597, aún se reivindica el Cristianismo en la isla de Ikitsuki, mil kilómetros al sur de Tokio.
Si bien los restos San Felipe de Jesús permanecen en la Catedral de México, su martirio es recordado todavía en Japón. Son los llamados kakure-kirishitan o cristianos "escondidos".
“No sé de tradiciones en otros lugares, pero aquí, desde que yo tengo memoria, el Gosanmachi y el Otanjo se refieren a Cristo”, comentó Ayuzo Matsuyama, kakure-kirishitan o "cristiano escondido".
Los cinco sacerdotes japoneses pronuncian un "orashio", es decir, una oración en Latín, para celebrar la Navidad mientras otros fieles acuden a misa, donde el pan es simbolizado por el Sashimi o pescado crudo y el vino por el sake, el licor tradicional de arroz, en la Eucaristía.
“Ellos preservan el estilo y forma de la cristiandad, específicamente el catolicismo cuando llegó a Japón y cuando lo absorbieron en toda su espiritualidad, sus enseñanzas, aunque no vinieran de la Biblia sino que cambiaron para respetar a los mártires”, dijo Shigeo Nakazono, director de la Isla-Museo de Ikitsuki.
El cristinanismo representa hoy en día en Japón menos del uno por ciento.
Según comentan algunos "cristianos escondidos" “Ese es nuestro mayor dolor de cabeza. La gente ha dejado esta religión. todavía conserva la fe, pero estos rituales que hacemos se han perdido”.
En esta isla y en un ambiente de elevada espiritualidad, conviven el crucifijo, la medalla de la Virgen Maria, no muy lejos de una estatua de Buda.
El cristianismo es tolerado por la ley, lo que no ocurría en el pasado cuando fue expresamente prohibido en 1614, tras haber llegado al archipiélago japonés en 1549 predicado por misioneros portugueses y españoles, los cuales llegaron a ser perseguidos y asesinados y los que sobrevivieron pasaron a la total clandestinidad.
De aquella época no sólo perduran estas tradiciones sino que algunas palabras han permeados hasta el japonés de hoy en día, tal como comentábamos arriba, "orashio" (oración), kapa (capa), misa (misa).Etiquetas: cristianismo en Japón, cristianos escondidos, Gosanmachi, Ikitsuki, kakure kirishitan, Otanjo, San Felipe de Jesús |